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ISSN - DIGITAL
0719-949X
ISSN - IMPRESO
0719-9481
Journal of Health and Medical Sciences
Volumen 6, Fascículo 1, 20120
Artículo de Investigación
La Importancia de las Tutorías Clínicas y el Desarrollo de un Profesional de la Salud como un Artista: una Reflexión Práctica

Williams, C. & Soto-Suazo, M.

Departamento de Kinesiología, Universidad Católica del Maule, Talca, Chile.

La correspondencia debe dirigirse Carolina Williams. Email:  cwilliams@uft.cl

Recibido el 25 de Noviembre del 2019. Aceptado el 05 de Enero de 2020

WILLIAMS, C. & SOTO-SUAZO, M. La importancia de las tutorías clínicas y el desarrollo de un profesional de la salud como un artista: una reflexión práctica. J. health med. sci., 6(1):5-7, 2020.

El profesional de la salud día a día aborda una variedad de problemas complejos los que no se resuelven con pautas de actuaciones estandarizadas. Se ve enfrentado continuamente a situaciones y contextos únicos, debido que su foco de atención son las personas. Un médico realiza anamnesis y examen físico a su paciente cumpliendo con los protocolos y estándares solicitados, sin embargo, ¿Qué estándares debe utilizar para la comunicación y la relación médico – paciente?, acciones como: la escucha activa, la comunicación verbal y no verbal adaptadas al tipo de paciente, así como, la precisión de lo comunicado, la empatía y un trato afectivo son fenómenos que dependen del contexto y del individuo, siendo circunstancias únicas y significativas, por lo que, la aplicación mecánica de acciones estandarizadas es inapropiado e incorrecto (Mann, 2011). Estas actividades, provocan la comparación de la profesión médica con un arte y al médico con un artista, dado que cada situación exige una disposición diferente durante la comunicación médico-paciente, empleando acciones propias y acumuladas desde la experiencia profesional. Mientras mejor sea el nexo comunicativo en la relación médico – paciente mayor será la posibilidad de descubrir los matices significativos en la atención para resolver los problemas de forma integral y de la mejor manera posible. Éstas son las situaciones en las que se debe complementar los conocimientos básicos con dosis de pensamiento divergente y creativo. Esta doble estrategia permite captar el auténtico significado del problema y, enfrentar con garantía de éxito acciones que faculten la resolución eficaz del mismo. Iniciativas tales como: la capacidad de improvisar para mejorar la atención, la adhesión del paciente ante un tratamiento, la creación de ejemplos para un mejor entendimiento, la atención de no solo de las preocupaciones de la propia enfermedad sino también de las preocupaciones y dolencias personales, implican que el médico posee la sensibilidad de ir más allá de un simple diagnóstico. Esto sin duda, no se puede estandarizar, pero si se puede potenciar a través de una reflexión intencionada y mediada entre el tutor clínico y el estudiante de medicina en el proceso enseñanza aprendizaje de su formación durante la práctica clínica. Las competencias profesionales están íntimamente unidas a las culturas profesionales, y es durante la práctica clínica donde se alcanza una verdadera alfabetización académica, donde el estudiante asimila formas de razonamiento y elementos discursivos propios de la profesión y que determinan maneras de transferir y consolidar aprendizajes (Shön, 1998). Se conecta la realidad profesional con la parte afectiva de la persona generándose una verdadera huella que suele perdurar durante toda la vida. Este medio es decisivo, porque es tanta la impronta que deja en el estudiante que muchas veces éste se ve completamente absorbido por la cultura profesional del lugar de trabajo, y es aquí, donde viene lo importante del asunto, un estudiante poco reflexivo sobre sus competencias y sus acciones puede incluso deformarse, porque los tutores en este contexto juegan un rol de modelo muy poderoso. El rol del tutor como un experto, debe potenciar la acción reflexiva y convertirse en un guía para cumplir con éxito las competencias que se desean lograr en el futuro profesional y que sirvan para un bien social (Perrenoud, 2006). Si el tutor no reflexiona sobre el verdadero valor de lo que significa su rol, y su impacto en la formación integrada del futuro profesional, estará limitando la posibilidad del estudiante de transformarse en un artista, que se apasione por lo que hace, y que vea más allá de lo evidente, evitando llevar sus desempeños a lo ideal. Comparar la profesión con un arte y al profesional con un artista, implica subrayar la importancia de la imaginación creativa, de la improvisación basada en la intuición entrenada por la experiencia, la que es otorgada por el contacto con los pacientes, así como también, de la sensibilidad necesaria para percibir estados de ánimo y códigos de comunicación personales. Lo anterior, supone reconocer el carácter contextual y único de la acción profesional, de manera que, cada vez que se inicia una acción de este tipo nos encontramos en un escenario distinto, donde hay que actuar con un guion sin acabar de escribir, guion que deberá adaptarse a las necesidades de cada situación.

WILLIAMS, C. & SOTO-SUAZO, M. Importance of clinical tutorials and the development of a healthcare professional as an artist: a practical thought. J. health med. sci., 6(1):5-7, 2020.

Healthcare professionals face every day a variety of complex problems, which are not resolved with standardized behavior guidelines. Healthcare professionals continuously deal with particular situations and contexts, due to his/her attentional focus on people. A medical doctor (MD) performs the anamnesis and physical examination to the patient meeting protocols and demanding standards. However, what standards should be used for communication and the doctor-patient relationship? Actions such as active listening, verbal and nonverbal communication adapted to each patient, as well as the precision of the message, empathy, and affective behavior are phenomena that depend on the context and the individual. Thus, due to the unique and significant circumstances, the mechanical application of standardized actions is inappropriate and incorrect (Mann, 2011). These activities invite the comparison of a medical profession to art and the doctor to an artist, since each situation demands a different disposition during doctor-patient communication, using selflearned attitudes accumulated from professional experience.

The better communication link between doctor and patient, the greater the possibility of discovering the significant hints in the attention to solve the problems in an integral approach. In these circumstances, basic knowledge must be complemented with doses of divergent and creative thinking. This double strategy allows grabbing the authentic meaning of the problem, and with the guarantee of success, face actions that empower its effective resolution. Initiatives such as the capacity of improvising to raise attention, patient adherence to treatment, the creation of examples for a better understanding, attention not only to the illness itself but also to patient concerns and sickness, imply that the doctor owns the sensitivity to go beyond a simple diagnosis. With no doubt, this cannot be standardized, but it can be enhanced through an intentional and mediated thought between the clinical tutor and the medical student in the teaching-learning process of their training during clinical practice.

Professional competences are intimately united to professional cultures, and it is during clinical practice where a true academic alphabetization is achieved. Here, the student assimilates forms of reasoning and discursive elements typical of the profession, which determines ways to transfer and consolidate learnings (Shön, 1998). The professional reality is connected with the affective part of the patient generating a reliable track that usually persists during the whole life. This connection is decisive because the imprint that leaves in the student is so strong that many times the student is completely absorbed by the professional culture of the workplace. It is here where the relevance matter comes to the discussion: a student vaguely reflexive about his/her competences and actions can be even deformed, due to the powerful model role that tutors play in this context.

The role of the tutor as an expert, should enhance the thoughtful action and become a guide to successfully fulfill the competences that the future professional must achieve and serve for a social benefit (Perrenoud, 2006). If the tutor does not realize about the real value of what his role means and the impact on the integrated training of the future professional, the tutor will be restricting the student’s possibility to become an artist, to be passionate about what he/she does, and to see beyond the obvious, avoiding to carry out their performance to the ideal. Comparing the profession with art and the professional with an artist implies to underline the importance of creative imagination, improvisation based on intuition trained by experience, which is granted by contact with patients, as well as, the sensitivity necessary to perceive moods and personal communication codes. This implies recognizing the contextual and unique nature of the professional activity, then each time an action of this type is initiated, we could find a different scenario, where we must act with an unfinished written script, this script must adapt according to the needs of each situation.

REFERENCES

Mann, K. V. Theoretical perspectives in medical education: past experience and future possibilities. Med. Educ., 45(1):60-8, 2011.

Perrenoud, P. Construir competencias desde la escuela. Primera Edición, Santiago. J. C. Sáez Editor, 2006.

Shön, D. A. El profesional reflexivo. Cómo piensan los profesionales cuando actúan. Barcelona, Paidós, 1998. 

Corresponding Author:

Mg. Carolina Williams

Oficina de Educación Médica

Facultad de Medicina

Universidad Finis Terrae

Email: cwilliams@uft.cl

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